Amalgama

Una foto, una historia

26 febrero, 2017
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Era la tarde del 31 de Diciembre.

Estábamos viendo un espectáculo de luces, fuegos artificiales y música. Nos enteramos de él gracias a una de las chicas que nos acompañó en la visita guiada por las calles de Dublín.

Y no pude aguantar más. Necesitaba ir al baño si o si.

Así que buscamos un bar. Sólo para ir al baño. Cuando cumplí mi objetivo, me mira E y me dice: “podíamos tomarnos unas cervezas”. Claro, existía una pantalla gigante de un metro y medio con fútbol inglés. ¿Qué puede haber más importante?

Bueno. Por qué no.

Y entonces, al sentarnos, me doy cuenta que hay un chico con un minitrípode y una cámara sobre la mesa. Apuntaba hacia la barra del bar. Miré en la misma dirección que el objetivo, y no entendí qué estaba fotografiando. Un vídeo, pensé, no…no… está grabando imágenes para un programa de televisión.

Para enterarme, por curiosa, por cotilla, empecé a quitarme el chaquetón de manera parsimoniosa intentando ver la cámara por detrás, para ver si disponía de la típica pantalla donde se visualiza la imagen. No pude ver nada, apenas estaba a 80 centímetros de mí y no quería ser demasiado descarada.

Me senté. Le pregunté a mi chico qué pensaba. Pero yo ya tenía mis teorías.

“Está grabando algo”. “Es un espía”. “¿Qué hace?”.

Llegó la cerveza y yo pensando sin parar.

Mi chico se metió dentro de ese mundo catatónico en el que entra cada vez que ve fútbol o lee noticias sobre deportes. Yo le dejé su espacio, que él hace lo mismo cuando soy yo la que “desaparezco”. Y cómo no tenía mucho que hacer, saqué la libreta donde apunto “casi” todo, y me puse a escribir.

Escribía y bebía. Al mismo ritmo además que lo hacía E, que siempre me gana 3 a 1. Parece que yo también me fui a otro planeta, escribiendo sobre el espía que tenía a mi lado.

Y entonces éste me habló.

Ya está, nos persigue a nosotros.

Me preguntó qué hacía. Le dije que escribía un diario y que lo hacía todos los días de mi vida. ¿Cómo le iba a explicar que había empezado escribiendo sobre él? Me dijo que le parecía muy interesante y yo le dije que también tenía un blog. ¿Veis la relación? Yo tampoco.

Entonces me dijo: dame tu dirección de correo, te enviaré las fotos que te he hecho. Yo primero se la dí y después pensé, reaccioné y aluciné.

Mi chico miraba y reía y yo charlaba y charlaba. A mi se me olvidó que apenas sé hablar inglés y que me cuesta la vida entenderlo. Pero a Dmitri lo entendí, supongo que porque tampoco era su idioma madre. Por eso y tal vez por la cerveza. Por la rapidez con la que me la bebí. Según E, no me había visto hablar más inglés en todo el viaje.

Y finalmente nos fuimos, en busca de comida para nuestra Nochevieja y riéndonos con cariño por la anécdota. Por Dmitri, su aspecto serio, muy ¿rusooo?, y sin embargo tan encantador.

Unas horas después, colgó la foto en su IG {dmitrijborovikov} y cuando desperté el uno de enero, tenía un correo de él con muchas fotos de cada página que escribí, de mi chico, de un irlandés que estaba sentado cerca… Me arrancó una sonrisa. Primer regalo del año.

Pero lo importante de esta historia es que Dmitri me hizo pensar. Estaba sentado en un bar, acompañado exclusivamente por su cámara. ¿Estaba sólo? ABSOLUTAMENTE NO. Estaba con su cámara. La misma que le hace ver las cosas desde distintos puntos de vista, la misma que le ayuda a conocer a personas, su amiga, su compañera. SU CÁMARA.

Si yo tuviera siete vidas, en una de ellas me movería por el mundo con la misma compañía que lo hacía esa tarde Dmitri.

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8 Comments

  • Reply Lidia Cielos de Papel 26 febrero, 2017 at 21:21

    Prometo no ser una acosadora. Tu acosadora. Solo que estaba cerrando la sesión del pc por hoy, estaba cerrando ventanas y de pronto ha llegado la notificación de que habías hecho una entrada con ese título tan sugerente. Una foto, una historia.
    Y he tenido que pinchar y a la primera línea ya no he podido parar.
    ¿Crees en las casualidades? Yo no. Creo más en el destino, en las energías… Entradas como éstas, conocer estas anécdotas siempre me hace reafirmar ese creencia.
    Cierro el ordenador pensando en tu historia. Y pensando que me gustaría coincidir en esa vida en la que tu compañera sea una cámara. Quién sabe. Quizá sea esta vida. Quizá solo tienes que llevarla más contigo y disparar más veces. Tendré que abrirme una cuenta en IG para verlo.
    Huelga decir que ésta es una de esas entradas especiales que me han encantado.
    ¡Un beso!

    • Reply Una bloguera eventual! 27 febrero, 2017 at 10:57

      Hola Lidia!!!
      No, no, yo quiero que seas mi acosadora!!! No de verdad, mil gracias por leerme en cuanto ves la comunicación. Para mi es todo un honor!!!!
      Pues no sé si será porque me fijo muchísimo en las tonterías, pero lo cierto es que me suceden muchas cosas que me gustaría contar en el blog, No lo hago la mayoría de las veces porque pienso que no tienen cabida, y me digo a mi misma que tengo que mantener una temática uniforme… Pero entonces llegan los domingos por la tarde, que me hacen olvidarme de todo y publico lo que sea. Me digo “¿por qué no?, es mi rincón”.
      En cuanto a la anécdota, fue divertidísima. En eso momento ya me decía a mi misma que tenía que contarla. Y lo más bonito de todo es que “la situación” hizo que nos divirtiéramos. Nosotros y él.
      Ay!! Ojalá tuviese más tiempo para tener siempre a mi lado la cámara. Pero lo intentaré cada día un poquito más.
      Y no sé cómo darte las gracias por los ánimos que me das en cada entrada. Eres como mi amiga Ángela, que motiva sin ni siquiera proponérselo. BESAZO ENORME.

  • Reply serena miles 27 febrero, 2017 at 13:28

    hola,
    es una historia muy bonita pero si me llega a suceder a mi no le hubiera dado ni correo ni nada de nada.. con lo paranoica que puedo llegar a ser seguro que hubiera pensado que era un acosador o un tipo que quería secuestrarnos jejejeje… lo distintas que podemos ser las personas y las reaccionas tan dispares que pasan por esto.
    Gracias por compartir esta vivencia, me ha encantado
    besotes

    • Reply Una bloguera eventual! 28 febrero, 2017 at 22:43

      Hola guapa!!!
      Pues si, tienes razón; por eso he escrito “primero se la dí y después pensé”.
      Lo cierto es que soy bastante reacia a dar mis datos, pero también he pensado sobre esto, sobre dar o no la dirección de email.
      He llegado a la conclusión de que el hecho de tener un blog ya es una exposición importante, pues obviando que este blog no es esctrictamente literario, sino que cuento mucho de mi, además está asociado a Google+, que a la vez está asociado a mi email. Por tanto “ese” email ya es conocido. Por eso creo que he perdido parte de miedo en darlo.
      ¿Es genial eso de que seamos tan distintos, no? Eso lo hace todo más interesante.
      Besazo enorme y mil gracias por comentar.

  • Reply Lidia Cielos de Papel 27 febrero, 2017 at 14:44

    Hablando de motivación… Después de leer tu entrada, fui corriendo y me registré en Instagram SOLO para poder seguirte!! 😉

    • Reply Una bloguera eventual! 28 febrero, 2017 at 23:41

      Si!!!!
      Espero que termine gustándote IG… Yo soy muy fan de algunas cuentas, y me parece la red social más inspiradora. A ver cuánto tiempo sobrevive, porque últimamente parece que lo que menos importa es la fotografía.

  • Reply Elena 28 febrero, 2017 at 22:29

    Hola M. Ángeles!!!
    Ya de por sí tus entradas me encantan, siempre te lo digo, y que te animes a contarnos cosas de ti, de tu día a día, hace que te conozcamos un poquito más, así que yo por mi parte te animo a que sigas hablándonos de cosas que a simple vista pueden no decir nada pero que dicen muchas cosas, como una foto.
    De un tiempo a esta parte soy de las que piensan que en la vida las cosas pasan por algo, así que yo creo que encontrarte a Dmitri ha sido por algún motivo o casualidad… Si me hubiera pasado a mi, encontrarme con alguien con una cámara, sólo, seguro que me hubiese salido mi vena cotilla, que yo también lo soy mucho, y no hubiera parado hasta saber que fotografiaba.
    Que premisa más bonita y a la vez cierta eso de que cuando una persona está solo con una cámara, en verdad no está sólo. Tus filosofías de vida me hacen pensar y reflexionar mucho, así que gracias por enseñarlas 😉
    Un beso!!!

  • Reply Una bloguera eventual! 1 marzo, 2017 at 11:09

    Elena!!!!!!
    Mil gracias guapa… Casi siempre, aunque haga una reseña, escribo algo que tiene que ver con ese libro y conmigo, o algo que me recordó, o algo que me inspiró… Así que para mí no es demasiado complicado hacer una entrada estrictamente personal, porque es como me he expresado desde pequeñita en mis libretas, apuntes,etc ¡Pero me da miedo aburriros todavía más!!!!! Pero si, creo que sí, que estoy animándomde a escribir más. También sobre mi.
    Me anima que os guste.
    Si… estoy de acuerdo, mil cosas nos pasan por casualidad, ¡y me encanta!!!!!!!!! Y cotilla??? Yo soy de las que me quedo embobada mirando a la gente y empiezo a inventar historias en mi cabeza!
    Y que sepas que me emociona muchísima eso de que tengo “filosofías de vida”. Me quedo un poco impresionada.
    Beso enorme, mil gracias por escribir.

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