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Un poco de filosofía

21 enero, 2015
Filosofía_Unablogueraeventual

Para mí la filosofía es un terreno prácticamente desconocido. Mi contacto con ella se reduce a la materia que cursé cuando estaba en el instituto. ¿Y qué recuerdo? Puedo decir “nada”. Nada porque, por desgracia, el plan de estudios que me tocó vivir la limitaba a dos horas semanales durante tan sólo un año,  ya que por decantarme por las ciencias, parece ser que no es necesaria conocerla. Mientras mis amigas de letras estudiaban a los filósofos, parte de sus obras y sus ideas, yo me agobiaba con la química odiosa que tan útil es en la vida.

Y la pregunta que lanzo es: ¿en la vida real, no estamos rodeados de filosofía? Para responder a mi propia pregunta voy a hacer uso de una historia, o mejor dicho, de “un problema”…

Una tarde cualquiera, pasando el rato en una librería, encontré el libro “101 problemas de filosofía” de Martin Cohen. En la pequeña reseña de la cubierta posterior leí : “destinado tanto al aficionado a la filosofía como a aquellos que no tienen conocimiento de ella”. Y sin dudarlo me lo compré.

101problemas de filosofía_Unablogueraeventual

Hoy utilizo uno de sus problemas, que la verdad, me parece extraordinario:

“El problema de Protágoras. Evatlo aprendió de Protágoras cómo ser abogado, gracias a un generoso acuerdo mediante el cual no hacía falta que pagara nada por su educación hasta que, y a menos que, ganase su primer pleito en los tribunales. Para sorpresa de Protágoras, después de haber dedicado muchas horas de su tiempo a preparar a Evatlo, su pupilo decidió ser músico y desentenderse para siempre de los tribunales. Protágoras exigió a Evatlo que le pagara sus servicios y, cuando el músico se negó, decidió demandarlo ante los tribunales. Protágoras razonó que si Evatlo perdía el juicio, él ganaría, en cuyo caso recuperaría su dinero, y lo que es más, incluso si perdía, Evatlo ganaría su primer caso, por más que dijera que era músico, y también le tendría que pagar.

Sin embargo, Evatlo argumentaba de forma bien distinta. Si perdía, pensaba, habría perdido su primer caso en los tribunales; por tanto, el acuerdo original le liberaba de pagar los gastos de educación. Pero también, si ganaba, Protágoras perdía el derecho a hacer cumplir el contrato, y por lo tanto no tendría que pagar nada.

Los dos no pueden tener razón. Por tanto ¿quién está equivocado?”

¿Lo habéis leído bien? ¿Quién tiene razón? He hecho un pequeño sondeo entre los que me rodean, y me han respondido con las cuatro soluciones posibles: que tiene razón Protágoras, que tiene razón Evatlo, que tienen razón los dos y que ninguno tiene razón. Si lo que queremos es conocer la solución, el libro la tiene, y es ahí dónde éste nos introduce en el mundo filosófico. Como resumen os diré que se trata de un problema circular, algo así como “¿qué fue antes, el huevo o la gallina?”; y que aunque ambas formas de pensar son correctas, conducen a conclusiones opuestas.

¿Y cómo traslado todo esto a la vida real? Pues creo que estamos rodeados de problemas como este cada día de nuestra vida:

-Dos personas distintas ven un mismo hecho.

-Dos versiones distintas de un mismo hecho.

-Dos defensas ( y al final creencias) distintas de un mismo hecho.

-¿Quién tiene razón?¿Quién está equivocado?.

Esto podemos encontrarlo en los medios de comunicación, en los políticos, en el trabajo, en nuestras casas… ¿Y qué es lo que hace inclinar la balanza hacia un lado u otro? Yo creo que muchas de las veces ni siquiera nos paramos a escuchar las dos versiones, y simplemente nos decantamos por la fuente de la que proceda. Una fuente que ya hemos juzgado de antemano y ya definimos como buena o mala.

¿Por qué no nos detenemos un poco a escuchar las dos posibilidades y pensamos con detenimiento cual puede ser la solución como hemos hecho con el problema de Protágoras? ¿Y si se trata igualmente de un problema circular y ni siquiera nos hemos dado cuenta de ello? Por qué no, en vez de “saltar al barro” con ideas preconcebidas , nos relajamos, oímos y pensamos bien cual puede ser la solución.  Por qué no tomarnos la vida con un poco de filosofía…

El reto continúa:  #3de52

Mil besos, una bloguera eventual.

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4 Comments

  • Reply Ángela 23 enero, 2015 at 23:27

    Ufffffff……esto es complicado………

    Me encantaba la filosofía!!aunque al ser de ciencias me desconecté de ella tras acabar el COU. Ahora estoy poco a poco seleccionando libros porque voy a empezar a leer y estudiar! Es más! Este domingo empieza una colección en El País!! Y acabo de terminar una en Círculo de lectores!!
    Respecto a lo que dices….y dentro mi corta perspectiva y cultura filosófica, me encanta la frase de Ortega Gasset ” yo soy yo y mis circunstancias” . Esto me lleva a la respuesta de que habrá tantas realidades y verdades como circunstancias…..como vidas o como individualidades…..como razones…..como corazones……..

    • Reply Una bloguera eventual! 26 enero, 2015 at 11:21

      Hola Ángela!!!!!
      ¿Necesitamos leer más de filosofía, verdad? Nos lo apuntamos para este año!!!!!
      “Yo soy yo y mis circunstancias” es directamente un axioma, y por tanto hay muchos puntos de vista y posibilidades diferentes. Nuestro ejercicio personal debería ser pensarlas, al menos más de una.

      • Reply wqsq 11 noviembre, 2015 at 16:20

        Pues yo odio la filosofía lo veo la asignatura mas innecesaria del mundo

        • Reply Una bloguera eventual! 11 noviembre, 2015 at 23:23

          A mi me pasaba igual cuando estaba en el instituto, pero con el tiempo, y los años, he empezado a valorarla. Es importante, y está muy en contacto con nosotros en el día a día. Aunque no se vea, está.

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