Mindfulness

La lentitud de esta cuarentena

26 abril, 2020
Helechos

No vengo a hablar de esta cuarentena pesada, larga, infinita; no hay hueco para ella en este post. Vengo a hablar de la lentitud que ésta ha provocado en mí y de los ratos lentos que me ha regalado. Como cuando era adolescente y me tiraba sobre la cama y me pasaba horas sobre ella solo pensando.

Eso me ha dado esta cuarentena, permitirme perder el tiempo y sólo pensar. Como dicen algunos educadores «dejad que los niños se aburran», pues eso, eso me ha venido genial, aburrirme. Pensar en medio de ese aburrimiento.

He observado, o pensado cosas, que hoy quiero dejar aquí escritas. Para que no se me olviden.

Por ejemplo, me he dado cuenta que cada vez me atraen más los libros que tratan sobre creatividad, personas creativas, temas más específicos como fotografía, arquitectura, cómo enseñarte a dibujar, como enseñarte a exponer tu trabajo… Supongo que últimamente me llama mucho crear {de ahí los libros}, y que no lo hago lo suficiente por vergüenza. El otro día escuché en un podcast que una de las cosas buenas que tiene la generación Z es que no les da vergüenza exponerse. Han crecido expresándose en las redes sociales y han aprendido a convivir con los #haters, por lo que aceptar críticas ya lo tienen codificado en su sistema. ¿Qué alivio, no? Que no nos afecten las críticas se siente como un campo más grande donde correr, un lugar solitario donde poder gritar… ¿Será eso lo que les hace crear y hacer cosas maravillosas a tan temprana edad? Quiero aprender de ellos desde ya.

¿Por qué me está llamando tanto la atención crear? Voy a desvariar un poco.

Me ha venido a la cabeza lo que pensaba cuando decidí elegir carrera. Cuando llegó la hora de decantarse entre ciencias o letras, yo elegí sin ninguna duda ciencias. No sé, las ciencias eran para mí lo fácil. Qué fáciles eran los números, qué interesante era la naturaleza, que chulo eso de dibujar… no había que estudiar nada. Cuando llegó selectividad tenía muy claro qué quería elegir, yo quería estudiar algo relacionado con la ingeniería. Por varias razones: porque me atraían muchísimo y porque en ese momento tenían mucha oferta laboral. Quería trabajar pronto ante todo, ganar mi propio dinero y ser independiente. Pero como lectora desde pequeñita, tenía la idea romántica de trabajar en algo relacionado con libros, o algo que me hiciera leer muchos libros {por ejemplo, algún tipo de filología}. Fijaros lo que pensé con 17 años:

«Primero estudio ingeniería y cuando tenga dinero, estudio algo que tenga que ver con mi pasión por los libros»

Y lo hice. Cuando llevaba 6 años trabajando me matriculé en Filología Hispánica por la Uned. Dos años duré. No por nada, sino porque me pareció durísima {mil veces más que Topografía} y porque me fue imposible compaginarla con el trabajo en un nuevo destino que me ocupó muchas más horas. Con los años he descubierto por compañeros que estudiar en la Uned no es nada fácil. Mi idea romántica de que estudiar Filología me haría amar más los libros fue una idea totalmente fallida, así que lo único que pude hacer fue seguir leyendo.

Flores_silvestres

Pero una cosa me dijo esta experiencia, y es que  no todo ha de llamarte la atención siempre, las cosas pueden cambiar mil veces en tu vida. Antes había personas que trabajaban todo su vida en lo mismo, ahora es bastante complicado que se dé el caso. 

Pues ahora lo que me llama la atención es crear. Nunca antes lo he tenido tan presente y este blog es una prueba de ello. Pero siento que voy como en el vagón de cola, que aún me cuesta demasiado exponerme o adaptarme al momento actual {más video, más exposición…}. Empezar con el blog ya me costó la vida, publicar entradas me daba bastante terror, pero mira, esa sensación ya ha desaparecido. Crear… de un modo distinto al que estoy ahora… pues terror otra vez, pero no hay forma de cambiar eso sino creando. Tal vez con el tiempo vaya mejorando en lo que hago, descubriendo cada vez más lo que me gusta hacer, con lo que me siento cómoda, y que eso se vaya transformando en una mejora de mi trabajo. Todos hemos empezado en IG con fotos horribles y mejorado poco a poco, ¿por qué no en otra cosa?

Otra de las cosas que he notado en esta cuarentena es que me está conquistando cada vez más todo lo relacionado con el crecimiento personal. De verdad, puedo estar escuchando horas y horas podcast sobre crecimiento personal y quedarme embelesada. Escucho uno tras otro. Hasta ahora no he puesto casi nada en práctica pero ya empiezan a calar en mí temas como «visualización», «hablarte bien a ti misma», «salud emocional» y todo eso.

Me parece muy muy interesante toda esta temática y se ha convertido en casi mi banda sonora durante esta cuarentena. Escucharlo desde la alfombra mientras que J se cabrea consigo mismo por no conseguir gatear hacia delante se está convirtiendo en todo un clásico. Y me estoy planteando seriamente hacer un «visual board», le veo bastantes beneficios. ¡Que levante la mano quien sepa de qué hablo!

Y por último, hablaros de lo que estoy alucinando en esta cuarentena. Gracias a esta lentitud, a estos días tan iguales, a algo más de tiempo de sobra; he descubierto a muchas más personas. A personas y a sus trabajos, y que queréis que os diga, no puedo admiradlos más. Hay mucha mucha gente haciendo un trabajo impresionante en las redes, que muestra lo que hace, cómo lo hace, que enseña su aprendizaje, sus experiencias, sus pasos desde cero… En todas las temáticas que puedas imaginar: ilustración, desarrollo personal, diseño, marketing, fotografía.  Todo.

He descubierto cuánto me queda por aprender de absolutamente todo, y me he sentido realmente pequeñita por no saber nada de nada. «Solo sé que no sé nada», ya sabéis. No creáis que eso me hunde, al contrario, me motiva muchísimo tener todo ese material que la gente comparte con una generosidad inmensa. Ojalá tener mil vidas para aprender más y más. Pero he decidido una cosa, además de aprender quiero actuar. No todo es teoría, también es práctica.  ¡Acción!

He aquí el primer paso. Nos vemos la semana que viene.


NOTA1: He escrito esto post después de dar no se cuantas vueltas alrededor de mi casa para hacer mis 10000 pasos diarios. Estaba escuchando un podcast y éste ha acabado cuando aún me quedaban dos mil pasos. Para no empezar a oír otro podcast y dejarlo a  medias, he andado sin escuchar nada. ¿Ya es casi imposible salir a andar y no escuchar nada, verdad? Y en ese tiempo, simplemente he pensado. ¿Qué he pensado? Todas las divagaciones de este post que irremediablemente no he podido  dejar que huyeran tras terminar los 10000 pasos. Mis manos han escrito solas, os pido perdón por la chapa.

NOTA2: Las fotos son del campito que rodea mi casa, nada del trópico {sobre todo con el níspero, ¡qué belleza!}. ¡El confinamiento manda!

8 Comments

  • Reply MS 27 abril, 2020 at 9:46

    Siempre has sido una persona creativa con un gran mundo interior. Yo te animo a ese visual board y a sacar todas esas grandes ideas que hay dentro de tu cabecita.
    Me encanta este cachito de tu post: «Escucharlo desde la alfombra mientras que J se cabrea consigo mismo por no conseguir gatear hacia delante» cada uno con su propio crecimiento personal, vivan las generaciones!!!
    Vamos nena, vamos a dar paso a la acción!!!
    Deseando leerte la próxima semana!!
    Besitos amore

    • Reply Una bloguera eventual! 27 abril, 2020 at 13:26

      Creo que tienes razón en que siempre he sido más o menos creativa, pero sabes uy bien que también soy bastante pasotilla: que aunque tenga la idea no lo hago, que me no me pongo hasta el final… etc. Pero bueno, hay que aprender que además de pensar en que vas a hacer esto o aquello, hay que hacerlo. Si no, nada puede cambiar.
      Creo, malvada, que estás entrando a ese agujero negro que es mundo de la creatividad: te atrae, te atrae… Me siento super feliz de tener una compañera de viaje tan cerquita de mi, ¡qué alegría!. Que sepas que vamos a hacer cosas.
      Un beso enorme.

  • Reply Lidia 28 abril, 2020 at 8:02

    Hola, M. Ángeles:
    Leí tu post el día que publicaste y hoy de nuevo para poder contestar algo coherente. Lo cierto es que mi ánimo de hoy no tiene nada que ver con el de el otro día (no me he levantado muy fina).
    Quizá porque estoy en pleno parón laboral y viendo que hay un montón de gente que está activa y que sabe lo que hace o lo que quiere. Estoy viendo bastantes vídeos y escuchando podcast de gente creativa (a la que admiro tanto como tú) y me está fascinando lo que dices: cómo hablan de su trabajo, cómo han llegado a donde están, el esfuerzo que les supone… Quizá ayer te hablaría de otra cosa, pero hoy estoy un poco saturada por toda esa actividad en contraste con mi estancamiento.
    He visto cursos de coaching y he pensado: quizá esto me ayude… No sé, ya te digo que divago. Tengo pereza ante mis propios cambios.
    Pero sobre lo que cuentas de ti: también pienso que siempre has sido una persona creativa, y que no habías encontrado el momento para explotarlo más, pero intuyo que afortunadamente eso va a cambiar. Estoy deseando ver tus avances y tus elecciones.
    PD: Yo también envidio a esa generación que no teme las críticas… a mí me hunden en la misería.
    Perdona que no esté más entusiasta, al menos este rinconcito me ha ayudado a olvidarme un poco de mí y a desconectar. Deseando de leerte pronto.
    Un beso.

    • Reply Una bloguera eventual! 28 abril, 2020 at 21:54

      Eiiiii, no están permitido los bajones… al menos, los profundos. Te digo esto y hoy precisamente le he dicho a E que hoy ha sido un día bastante plof…
      Creo que entiendo tu sensación porque yo también me siento identificada. Creo que eres una tía super trabajadora, y que estar laboralmente no activa te afecta-nos afecta. Ver a gente «aparentemente» exitosa, otra que realmente lo es, ver sus pasos, puede ser bastante motivador… y también lo contrario. Yo también estoy pasando por una racha distinta porque con este confinamiento no me queda otra que cuidar a J y poco más, y me siento frustrada una y mil veces. Pero a mi me sirve pensar que esto es una carrera de fondo, y que mi objetivo llegará tarde o temprano. Lo importante es tener claro ese objetivo. A veces se darán 5 pasos, y habrá épocas para hacer kilómetros. Digo yo, vaya… Y siempre me he dicho que tengo mis manos para trabajar, que no se me caen los anillos, así que si nada sale de lo pensado, otra cosa saldrá.
      Respuesta a PD: que digo yo que le afectarán, pero que han aprendido a tolerarlo. Así que si hace falta aluvión de críticas para tolerarlas, ¡ que vengan!.
      Beso enoooooorme.

  • Reply Marta 6 mayo, 2020 at 10:52

    A mi me gustan mucho los libros de crecimiento personal porque me reconfortan mucho. Casi siempre tengo uno por la casa para ir leyéndolo poco a poco y suelo leerlos a la vez con otros libros tipo novela. Te animo a que sigas interesándote por ellos porque es un mundo muy interesante.
    Muy chula tu publicación.

    • Reply Una bloguera eventual! 11 mayo, 2020 at 17:53

      Mil gracias Marta.
      Pues si, me está llamando cada vez más los libros de conocimiento personal. ¿Sabes lo que me echa un poco para atrás? Que la mayoría de las veces son tochos enormes en los que si o si, tienes que prestar bastante atención a lo que lees. Si no, para mi no tiene sentido. ¡Pero tengo un truco! He descubierto el Podcast «Libros para emprendedores» donde eñ autor de éste resume en un hora (o un poco más) libros de crecimiento. Me está encantando. Pronto hablaré de él en el blog, te invito a pasarte.
      Beso grande y de nuevo, ¡gracias!

  • Reply Eibi82 8 mayo, 2020 at 15:23

    ¿Cómo es posible que se me haya pasado este post tan maravilloso?
    Lo he leído dos veces de principio a fin y me ha contagiado esa lentitud de la que hablas, la de apreciar las cosas poco a poco, dejando que nos conquisten sin inmediatez y mira cada vez me gusta más. Es que además con estas fotos tan bonitas, es imposible no dejarse llevar y visualizarte mirando J intentando gatear hacia delante, a ti dando esos 10.000 pasos intentando buscar huecos que no has pisado aún …visualizando este post …Ha sido muy bonito que nos dejes participar en estas pequeñas rutinas. 🙂

    Desde que te voy siguiendo, tanto aquí como en instagram, siempre me has parecido super creativa y con muchísima facilidad para contar cosas. Me da la sensación de que escribes como hablas y eso es muy guay porque es como si nos contaras las cosas de tú a tú. Es cierto que en esta época de retiro hogareño hay muchísima gente que ha potenciado aún más su creatividad… una capacidad de adaptarse al entorno increíble, supongo que como todas las personas tendrán sus momentos pero seguramente canalicen todo los momentos de bajón a través de su arte, sea el que sea. Qué fascinante me ha parecido siempre que este medio, el arte, no solo tenga un montón de vertientes distintas, sino que ayude tanto a quien crea como a quien recibe la creación ¿verdad?

    Y ahora vamos a las confesiones. Yo terminé la carrera y estudié un Máster por la UNED, la mecánica no es fácil, no solo por verte sola ante los manuales y esos foros de la plataforma donde hay veces que no aparece nadie que te guíe, hay que tener disciplina para organizarse y perseverar. Y obviamente tener tiempo para poder llegar a todo. Pero supongo que también es como una especie de reto y a pesar de la dificulta, yo aprendí mucho y me gustó la experiencia.

    ¿Sabes lo que quería ser yo de pequeña? Médico forense porque estaba obsesionada con Scully la de Expediente X. Era como mi super referente así que hasta los 15 años siempre decía que quería ser forense. Luego, entre otras cosas, encontré un artículo de una Fiscal del Tribunal Penal Internacional para la Ex-Yugoslavia, su trabajo consistía en ir a las zonas del conflicto y recopilar testimonios y testigos para enjuiciar a los responsables…me marcó tanto que dije «yo quiero hacer eso». Y acabé en Derecho en una especie de relación amorosa complicada por mi carrera. La adoro pero también es muy frustrante. Y hasta hoy jajajaj Solo tuve una duda en COU , por mi profesor de Arte y mi profesora de Literatura. Siempre me quedé con la espinita de estudiar alguna filología, pero en realidad para amar los libros solo hay que leer y dejarse llevar y conquistar por libros que estén fuera de nuestra zona de comfort. Aunque es cierto que cuando te gusta aprender cosas nuevas y tienes intereses diversos, pues no cuesta ponerse a estudiar lo que sea.

    En cuanto al «visual board» yo lo hice una vez, cuando estaba un poquito perdida y me ayudó sobre todo a poner en perspectiva lo que tenía y lo que quería conseguir. Con esto de las visualizaciones y demás tengo un poco de controversia, porque por un lado me parece un apoyo y te motiva pero por otro hay como un sector que parece que todo se consigue pensando en positivo y poniendo en un cartel lo que quieres y si no te culpabiliza en cierto modo, la realidad es que no siempre tienes pensamientos positivos, o crees que vas a lograr las cosas que te propones, porque hay muchos factores que influyen, y si encima te pones a pensar que por pensar así no te va a salir, entras en un bucle horrible. El caso es que siempre soy partidaria de probar, y si te hace bien ¡adelante! 😀

    Y ya paro de hablar que me enrollo como las persianas, un día de estos me limitan los carácteres de los comentarios.
    Ha sido un placer visitarte, y mil gracias por estos post, de verdad, no sabes la felicidad que aportas.
    ¡un abrazote enorme!

    • Reply Una bloguera eventual! 11 mayo, 2020 at 18:38

      Bueno, buenoooooOOoo… Como ya te dije por IG, esto en vez de parecer un comentario parece un post completo. ¿Qué puedo decir cuando me escribes algo así? Pues muy simple y muy sencillo : GRACIAS. ¡Gracias en una pancarta gigante!
      Te juro que esa lentitud y esa especie de rutina creada y llevada a cabo durante tanto tiempo ya me está empezando a crear terror. Me siento demasiado cómoda con ella y me va a costar volver a la vida real. He oído en televisión que hay gente que no echa de menos salir a la calle: yo si lo echo de menos, pero no demasiado. Lo que más temo es que me va a costar bastante cuando me tenga que poner a trabajar en serio. #confesionessinlímites. Me parece muy acertado lo que sueles decirme de que es como si nos estuviésemos tomando un café juntas.
      Yo no sé si soy más creativa que lo que pueda ser una persona normal y corriente. Supongo que todos tenemos un poco de eso, ¿no?, pero lo que si te digo es que cuando era pequeña me he aburrido mucho, pero mucho, mucho. Mis hermanos me llevan 6 y 8 años, y yo recuerdo irme al campo día si, y día también, con mi padre y matar el tiempo haciendo nada. La de paranoias y cuentos que me he montado en la cabeza, no lo sabes tú bien. Tal vez por eso ahora se me ocurren mil cosas, o tengo tantos y tantos recuerdos que no olvido jamás, o archivo en mi cabeza una conversación que tuvimos hace mil años.
      Que me cuentes tu experiencia… me encaaaAAaaAAAaantaaaaaaa…
      O sea, que tu has sido de las de la UNED y que encima has conseguido superarlo. Ay, ¡te admiro!!! Yo ahora estoy más familiarizada con las plataformas de enseñanza, ¿pero en ese momento? ¿con las mil cosas que mandaban? Lo dicho, me pareció durísima. Y como bien dices tú, o le dedicas mucho tiempo y perseverancia, o ahí no te regalan nada.
      ¡Y forense!!!!!!!!!! Qué grande. Es curioso como muchas películas o series (¡incluso libros!) han influenciado a muchos de nosotros a seguir un determinado camino. Más de uno ha querido ser arqueólogo por Indiana Jones, ¡ y al final lo ha sido!. Yo cuando fui a elegir carrera, tuve dudas porque mi hermano me dijo que Topografía era un trabajo bastante duro físicamente, pero entonces vi EL paciente inglés y ya no pude bajarme del carro. Y entonces me cuentas que leíste un artículo de una Fiscal del Tribunal Penal Internacional para la Ex-Yugoslavia y que esto hizo decantarte por Derecho y yo me quedo total y absolutamente fascinada. Joder, qué bonito. Te admiro más. Y sabiendo lo que ahora te estás preparando, me parece un final justísimo para un principio tan «romántico». Joder, tengo unas ganas de verte «ahí»… Por cierto, me tienes que contar esa «relación amorosa complicada con mi carrera». ¡Quiero más!
      Amén a esto: «para amar los libros solo hay que leer y dejarse llevar».
      Y con el #visualboard entiendo tu controversia. A mi me gusta la idea porque ver cada día hacia donde quieres dirigirte, me parece muy inspirador además de como que te centra en el camino, te indica como una ruta. El positivismo no es para mi, E me llama «Montoro» porque siempre estoy poniendo pegas y poniéndome en el escenario más negativo, y creo que eso no afectaría a mi #visualborad, es decir, no voy a creer que por estar ahí colgado lo voy a conseguir. Y si, definitivamente, se puede no conseguir exactamente lo que está ahí representado, y eso puede minarte la moral y desmotivarte, pero entonces, tal vez se deba pensar en una adaptación a ese objetivo o ,por qué no, que es más importante el camino, que el destino en sí. Nuestra Ítaca.
      Y yo tb me enrollo!!! Me acabo de dar cuenta que has publicado dos entradas y yo sin leerte. ¡Tienes que decir por redes cuando escribes!
      Un beso enorme y mil gracias por gastar parte de tu valioso tiempo en este rinconcito.

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