Viajando

Hacia el desierto de Merzouga

7 febrero, 2015
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Hola!! De nuevo aquí con una nueva entrada. Sí, he tardado bastante, lo sé, pero ya empiezo a notar la importancia de escribir entradas por adelantado para que no me “pille el toro” los fines de semana que viajo a España, trabajo o me quiero tirar en el sofá.

Aprovechando que estoy en Marruecos, creo que debo hablar un poco de mi experiencia por estos lares y hoy voy a empezar a hacerlo hablando de un mini viaje de fin de semana que hicimos al desierto de Merzouga. Alguna que otra vez os iré enseñando los lugares bonitos que visito y me gustan. Los que no me gustan tanto… ¡me los quedo para mí!

Voy a poner como punto de salida de este recorrido a la ciudad de Marrakech. Voy a evitar hablar de cómo llegamos hasta allí, porque claro, como sabréis, Marruecos es muy muy grande, las comunicaciones no son su punto fuerte, y viajar y moverse por él es tedioso. Anotadlo mentalmente por favor, para que cuando vengáis a Marruecos no penséis que todo está cerca y que puedes ver mil cosas en poco tiempo.

¿Qué puedo decir de Marrakech? Pues no mucho, la verdad, porque tan sólo disfrutamos de ella durante una noche. Pero es una ciudad que hay que visitar y que es bastante fácil desde España, puesto que hay vuelos directos desde ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla… Pasando tan solo un fin de semana en Marrakech podréis absorber la magia de Marruecos: sus zocos, los mercadillos y el arte del “regateo” , el color, sus olores (los buenos y los malos), las especias, la tolerancia lingüística entre sus gentes…todo.

Nosotros pudimos disfrutar de una calurosa noche de luna casi llena (como las que tanto me gustan de Málaga) y que nos acompañó durante nuestro paseo por las pequeñas calles de la medina de camino hacia la que yo llamo “la gran plaza” , que en realidad se denomina Plaza Jamaa el Fna. Antes de llegar a ella nos encontramos con el minarete de la Mezquita Kutubia, para mí la gran sorpresa, y que podríamos decir que es la mamá de la Giralda, pero sin Giraldillo. Tal fue la impresión que me dije “sólo faltan los coches de caballos”, pero no, unos pasos más tarde me decían mis amigos “ahí los tienes” .

Mil veces me sorprenden las similitudes entre Andalucía y Marruecos y también mil veces me pregunto cómo tan sólo 16 km de Estrecho pueden dividir a dos mundos totalmente distintos.

Luna Marrakech2_unablogueraeventual

Minarete_Unablogueraeventual

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He de hablaros de los “riad”, tan famosos en Marrakech. Para el que no lo sepa, un riad es una antigua casa convertida en hotel (si se puede usar ese término) y cuyas habitaciones se encuentran en torno a un patio central, en el que suele destacar una fuente o algo parecido. Suelen estar dentro de la medina, y… son maravillosos. Yo disfruté muchísimo del nuestro y pensé que debería volver y no salir durante unos días, porque solo estar allí es todo una experiencia. El silencio que sus gruesas paredes crean en medio de una medina ajetreada es sorprendente, un oasis dentro de la ciudad. Sofás por todas partes donde sentarte a leer, hablar y tomar té, mucho té. Y como suelen tener muy cerca alguna mezquita, puede que te despiertes a las 6 de la mañana con el primer rezo, algo que a mí, simplemente me conquistó (por supuesto, lo oí, y volví a cerrar los ojos).

Riad_Unablogueraeventual

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Primer día en ruta. Después de una buena ducha (¡y Paula sin acondicionador!) y un típico desayuno marroquí (que bien merece una entrada), empezamos la ruta hacia el desierto. Para ello contratamos a una empresa que nos puso un guía y lo más importante, un todoterreno 4×4 que tan ameno nos hizo el viaje, porque sí, ¡los todoterrenos botan mucho! La banda sonora del camino estaba a cargo de nuestro guía, que cuando no miraba, se la quitábamos. Porque la música de Marruecos, después de unas horas, tiene un poder oculto… ¿queréis descubrirlo?

Para llegar al desierto de Merzouga desde Marrakech, la naturaleza nos impone un gran obstáculo: la cordillera del Atlas. Y eso es igual a kilómetros y kilómetros en coche por carreteras estrechas, con curvas, más curvas y pocas posibilidades de adelantar. Si a eso le sumamos vehículos de distinta tipología, edad y añadimos tracción animal, el camino puede hacerse muuuuy largo. Para combatirlo sólo hace falta buen humor, ganas por lo que nos espera, unos frutos secos comprados en la medina y paradas estratégicas durante la travesía.


¿Estáis viendo bien la carretera?
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Puerto de montaña Col Tichka

Puerto de montaña Col Tichka

Primer alto en el camino. Desviándonos de la carretera nacional y entrando a través de una pista de tierra nos quedamos alucinados, ante nosotros podíamos ver la famosa Kasbah de Ait Ben Haddou, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.  Tal vez esté entre vuestra memoria fotográfica y os suene un poco, porque ha salido en algunas películas, entre ellas Gladiator o Lawrence de Arabia.

Kasbah de Ait Ben Haddou

Kasbah de Ait Ben Haddou

Un artesano del lugar haciendo unas láminas con una técnica muy especial.

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Y mi chico caracterizado, que aunque no lo parezca, ¡es almeriense!

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Para entrar a la Kasbah vino con nosotros un nuevo guía, habitante de ella, que nos contó un poco la historia y nos metió por todos los recovecos. ¡Atención!, otro dato a tener en cuenta en Marruecos es que siempre encontrarás a alguien que se ofrece para ser tu guía. A veces son muy pesados, pero otras es mejor “contratarlos”. En vuestra intuición de viajero está la decisión de aceptarlo o no. Con respecto a cuánto se debe pagar,ni yo misma lo sé después de dos años y medio.La mayoría de las veces intentarán pedir más, y otras se ofenderán si piensan que es poco. Mi consejo: da lo que creas justo y si se cabrean, no te preocupes mucho, “va con ellos”.

Continuamos ruta, es decir, parada a comer y más y más kilómetros. Por el camino pasamos por el Valle de las Rosas, que como bien deducís, es famoso por el cultivo de éstas. Para mí, siendo crítica, no tuvo mucho de especial, tan sólo paramos en unas tiendecitas donde vendían jabones, esencias y cosméticos marroquíes . A continuación, y después de más kilómetros, parada en un hotel para dormir y recuperar fuerzas.

Segundo día en ruta y llegada al desierto. Antes de llegar al desierto hicimos parada en las gargantas del Todra. El lugar me encantó, no me lo esperaba y me sorprendió mucho. Era un lugar fresco y silencioso, y el ruido del agua y los niños vendiendo sus figuritas hechas con palmera, eran los protagonistas. Fue allí donde cada uno de nosotros nos hicimos con nuestro pañuelo para prepararnos para el desierto, hasta los hombres, ¡qué mira que les cuesta!

Gargantas del Todra_Unablogueraeventual

Gargantas del Todra

Gargantas del Todra2_UnablogueraeventualY ya cada vez más cerca del desierto empezamos a ponernos nerviosos. Aún nos quedaban unos cuantos kilómetros y el calor empezaba a hacerse presente… De repente nuestro guía nos avisa y nos dice “esta es la puerta del desierto” (no pude hacerle foto porque ni paramos) y después de unos minutos el todoterreno salió del aglomerado y nos adentramos en una pista de piedra oscura. Paula empezó a gritar y sólo podía decir “¡oh, qué bonito, qué bonito…!, y es que frente a nosotros, una gran duna de un color maravilloso, se alzaba majestuosa.

¿El cansancio del camino? Olvidado.

Bajamos del coche, y con unos pasos, estábamos sobre la arena. Es algo curioso: estoy en una inmensa explanada de piedra, y de repente, estoy sobre la arena. La sensación es como si esas inmensas dunas fuesen un ser vivo que se mueve, y que hoy ha decidido dormir en ese lugar.

Teníamos contratados en nuestra ruta unos camellos, que iban acompañados de un nuevo guía, que nos adentrarían en el desierto y más tarde nos llevaría a nuestro campamento para dormir. El guía era “auténtico” (es el protagonista que encabeza esta entrada).Imaginad a una persona que acabáis de conocer y que sólo habla árabe o, tal vez, bereber. El resultado fue fantástico, porque a pesar de sólo poder comunicarnos mediante gestos nos guió magistralmente: conducía en silencio a los cinco camellos que nos llevaban entre las dunas. De repente éste se para, todos nosotros sobre la corona de una duna y nos pide nuestras cámaras. ¿Resultado? Unas fotos impresionantes.

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Desierto Merzouga2_Unablogueraeventual

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Continuamos el camino y nuestro protagonista hizo sentar a los camellos. Con gestos nos explicó que nos quitáramos los zapatos y así disfrutar de esa maravillosa arena. Es muy distinta a la de la playa: es finísima y por supuesto no está pegajosa. Y fue en este momento cuando nos sentamos sobre una alta duna a esperar la puesta de sol. ¿Y qué puedo decir de ese momento? Que quiero repetirlo, que quiero volver a estar ahí, que lo recuerdo casi todo… Los cinco nos tiramos sobre la arena (nuestro guía también estaba tirado con nosotros, en silencio, sin hacerse notar, ¿a veces dormía?, ¡qué crack! ) y disfrutamos de un paréntesis en nuestras vidas en el que no había nada más.

Desierto Merzouga_Unablogueraeventual
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Recuerdo el momento con mucho cariño. No estábamos pletóricos, estábamos relajados y disfrutando de la naturaleza. Es en lugares cómo estos dónde te preguntas cuánto nos queda por ver en todo el mundo y si podrás seguir encontrando rincones así.
La última luz del día nos abandonaba y fue cuando volvimos a partir hacia el campamento para dormir esa noche rodeada de desierto y cielo. Cielo que deseé mil veces que no estuviese nublado y que cumplió como buen protagonista de la noche. Nos esperaban una fantásticas jaimas rodeadas de alfombras y una cena al aire libre impresionante. Tengo que decir que esa cena y su comida, ha sido la mejor en mis dos años y medio en Marruecos: aún recuerdo el sabor de la berenjena y el pisto cocinado entre piedras y con el típico sabor a humo, el plato inmenso de carne y patatas que no conseguimos acabar y el enorme plato de cerámica marroquí rebosando de fruta.Las cámaras de fotos no salieron esa noche, queríamos disfrutar de nosotros.
Tras la cena nos sentamos, o más bien,nos tiramos sobre alfombras junto a los pocos chicos que componían el campamento, y éstos, con instrumentos típicos de bereberes, cantaron y amenizaron la noche. Una noche en la que no queríamos dormir, en la que queríamos alargar las horas y disfrutar de cada sensación. El largo viaje y el cansancio nos lo impidió, y nos fuimos a dormir con la promesa de levantarnos a primerísima hora, para también disfrutar de un amanecer en el desierto. ¡Lo hicimos,madrugamos, no os quepa duda!

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Y este es el fin. Desayuno al aire libre para arrancar las 14 horas que nos quedaban de vuelta a casa, con todoterreno atascado en la arena, tallín de verdura y preguntas como ¿a quién le toca conducir?.
Para mí,visitar el desierto de Merzouga es una de las alternativas más exóticas que puedes realizar en Marruecos, y que si estáis aquí por unos días, no dudéis en realizar: ¡es inolvidable!

El reto continúa:  #4de52

Mil besos, una bloguera eventual.

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13 Comments

  • Reply Rocio 7 febrero, 2015 at 20:12

    Me encanta! Me ha hecho recordar mi viaje al desierto, que aunque no fue tan bonito como el tuyo, también tuvo su encanto. Desde luego tal y como lo cuentas entran muchísimas ganas de ir! Tendré que ir a
    Merzouga!
    Un beso guapa!
    Rocio

    • Reply Una bloguera eventual! 7 febrero, 2015 at 20:29

      Hola guapa!!! Vosotros vivisteis muchas de las aventura que te puedes encontrar en Marruecos, y eso es inolvidable!!!! Como ya te dije ” Todo puede pasar en Marruecos”, y esto, es otro de sus encantos (aunque tal vez cuando lo recuerdes desde la distancia).
      Mil besos y muchas gracias por pasar por aquí!

  • Reply @mamicuenta 7 febrero, 2015 at 20:57

    Si es para escribir entradas como esta, puedes retrasarte lo que quieras. Me ha encantado. Chapó. Las fotos, impresionantes.

  • Reply Aurora 8 febrero, 2015 at 16:32

    Vaya vaya! Qué aventura tal ideal e idílica! Aunque el camino no sea perfecto haces de él otra buena historia que contar. Las fotos de 10 y las del guía también

    • Reply Una bloguera eventual! 8 febrero, 2015 at 19:28

      Aurora!!!!! Muchísimas gracias por pasearte por aquí y escribir un comentario!!!! Siempre hay que ver lo bueno de las cosas!!!! Un besado y gracias de nuevo!!!!

  • Reply Ángela 9 febrero, 2015 at 21:56

    “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”
    Miguel de Cervantes!!
    Preciosas fotos!!y seguro que viaje inolvidable!!
    espacios en el mundo donde conectas con la tierra!!
    no hay nada y estás tú y el universo!!la tierra y sobre tí el cielo!! Me encantaría ir!!
    Un besooooo

    • Reply Una bloguera eventual! 10 febrero, 2015 at 9:17

      Hola a mi seguidora más fiel!!!! jajjajaja
      Me encanta esa frase…
      Es un viaje muy chulo para hacer con amigos,y gratificante!!!! Está cerquita, tienes que hacerlo alguna vez!!
      Muchas gracias por perder un poquito de tu tiempo y escribirme, eres la mejor! Un besazo enorme.

      • Reply Ángela 11 febrero, 2015 at 21:53

        Mi tiempo está invertido aquí!!nuuuuuunca perdido!!me encanta tu reto!!y lo quiero disfrutar contigo!!un besazooooooooo!! Keep going little girl!!

        • Reply Una bloguera eventual! 13 febrero, 2015 at 22:34

          Acabo de sorprenderme con este comentariazo, no lo había visto!!! Eres la mejor, sin duda, y además eres una persona muy motivadora para mi!!! Si!!!!! Eres motivadora!!! Un besazo enorme!!

  • Reply Nuria 10 febrero, 2015 at 1:35

    Buenas, he llegado a tu blog por casualidad y me ha encantado este post sobre Merzouga. Impresionante como relatas tus experiencias. Yo fuí a Marruecos de viaje y me quedé prendada y aquí sigo.

    Me ha encantado lo de “No tenía ni idea de cómo obtener un dominio, qué era un widget, un plugin o la aplicación de técnicas SEO” ya que yo emprece igual y poco a poco he ido aprendiendo.

    Si vuelves por Marrakech, avisame y así podemos tomarnos un té e intercambiar experiencia.

    Un abrazo

    • Reply Una bloguera eventual! 10 febrero, 2015 at 9:26

      Hola Nuria, qué tal? Me dió mucha alegría cuando retwiteaste mi entrada al blog, es la primera vez que lo hace alguien no conocido. Si, este blog es una experiencia empezada desde cero y con la única ambición de escaparme un poco del mundo al que te lleva la monotonía del trabajo. Creo que es pasito a pasito como se irá transformando en algo bonito, pero ahora, por ejemplo, me acerca a personas cómo tú que me escribe un comentario y me propone un té en Marrakech!! Esa cosas te hacen empezar el día con energía!! Si vuelvo a Marrakech, volveré a entrar en tu web e intentaré contactar contigo, y si, intercambiar experiencias que seguro has vivido muchas en Marruecos.
      Un abrazo.

  • Reply laura 14 febrero, 2016 at 13:05

    Hola Que tal ?
    todavia estas buscando alguna agencia de Rutas Desde Marrakech pasar noches al Desierto ? e puedo recomendare una empresa Viaje al Desierto de confianza, ponte en contacto con Mohamed por si necesitas mas informacion de los Rutas por al Desierto su mail : maroccoescursioni@gmail.com
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